Los debería.

¿Te has preguntado alguna vez cuantas veces al día dices “tengo que”, “debería de”, “los demás tienen que” o “deben de”? Eso es lo que llamamos “Los debería”.

Puede que te parezca normal, porque se supone que todos tenemos obligaciones o porque pensamos que simplemente son formas de hablar, pero detrás de esto que parece inofensivo, muchas veces se aloja el inicio de nuestro malestar, ansiedad o frustración.

Los debería, muy lejos de ser algo motivante para conseguir nuestros objetivos, son obstáculos en nuestra vida.

¿Por qué?

Cuando hablamos en términos de “debería” lo que estoy haciendo es una imposición.

El verbo deber denota obligación.

Muchos de nuestros deberías responden a cumplir  expectativas que pensamos q los demás tienen de nosotros “debo hacer esto por él”, “debo caer bien”, “tengo que agradar”

Otras veces  aplicamos los debería    a los demás y  a las expectativas que tenemos sobre ellos “el debería saber….”, “tenía que darse cuenta de…”

En otras ocasiones esos deberías son imposiciones a nosotros mismos con el propósito de mejorar, alcanzar un objetivo, o establecer un compromiso con nosotros mismos, “no debería cometer errores”, ´tengo que hacer las cosas perfectas”, “tengo que acabar este trabajo en un determinado tiempo”, “tengo que tener la casa limpia”, “debo mantener todo ordenado”

Aunque todos queremos mejorar las cosas, hay momentos en los que nos ponemos metas demasiado altas, buscando el perfeccionismo. Por muy buenos que seamos y hagamos bien las cosas, no todo puede ser perfecto.

Si  nos marcamos expectativas demasiado altas tenemos mucha probabilidad de fracasar y de frustrarnos, provocando mal estar y emociones desagradables como frustración, ansiedad y tristeza. Esto hace que nos sintamos culpables e inseguros.

La perfección es, en la mayoría de los casos, inalcanzable y nunca resulta necesaria.

Si yo pienso que alguien debería comportase conmigo de una determinada manera y no lo hace exactamente como yo había pensado…. Puedo sentirme frustrado y dañado.

Si yo me impongo acabar con un trabajo y no lo hago en el tiempo que yo había estipulado…. Puedo sentirme fracasado e inútil.

¿Qué puedo hacer para solucionarlo?

Cuando establezco “deberías” lo que estamos haciendo es transformar una elección personal o una preferencia en una imposición.

Los “deberías”  son considerados pensamientos irracionales o distorsiones cognitivas, es un hábito en nuestra forma de pensar, que hace que mantengamos reglas rígidas y exigentes sobre como tienen que ser las cosas y cualquier desviación de esas normas que nos imponemos a nosotros o a los demás, nos causa emociones negativas desproporcionadas.

Para rebatir o racionalizar estos pensamientos rígidos, cambiaremos los “debería” por el termino me gustaría.

El verbo deber indica obligación, mientras que gustar indica sugerencia, elección.

Cuando yo hablo o pienso en términos de “me gustaría”  no estoy transformando una elección en obligación. Me da margen de error, cosa que no lo hace el pensamiento rígido de “debería”, “deberían” o “tengo que”.

Me gustaría

 

Por lo tanto si alguien, algo,   o yo mismo no cumplo con aquello que me he propuesto no me sentiré tan mal, tan frustrado. Seguramente siga sin gustarme no haber acabado el trabajo, o el comportamiento de los demás…pero no me sentiré culpable, tendré menos frustración, menos sentimientos negativos.

Nos volvernos más flexibles con nosotros mismos y con los demás, siendo más felices y disfrutando más de la vida.

¿Lo vas a intentar? Te llevara un tiempo adquirir este nuevo habito de pensamiento, pero con paciencia y perseverancia lo conseguirás.

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La losa de las imposiciones que nos hacemos cada día

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